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35 Años sin el maestro del suspense Alfred Hitchcock

Posiblemente es uno de los mejores directores de la historia del cine, para mi el mejor y hoy hace 35 años que nos dejó, con un listado de películas, unas sublimes y otras más dudosas, pero ninguna nos deja indiferente...

Aquí dejo el articulo de Lúcia, que vale la pena leer.

El eterno resplandor de Hitchcock

Hace 35 años, uno de hitos del cine: el director  Alfred Hitchcock, dejaba este mundo a sus ochenta años de edad. Un repaso por la huella que dejó en la tierra.


Alfred Hitchcock no fue simplemente un director que creó y produjo insuperables películas, pues se convirtió en el ícono del género de terror influenciando y cambiando el curso del mismo para siempre.

Hitchcock fue el pionero de muchas técnicas cinematográficas aplicadas a los géneros de suspenso y thriller, pero más aún fue el fundador de nuevos géneros de cine como el “slasher”, un subgénero del terror cuya principal característica es la presencia de un psicópata que asesina brutalmente uno por uno a los personajes del relato que suelen ser jóvenes adolescentes sin supervisión de un adulto.
Puedo y me entusiasmo con contarles lo que son para mí,  dos de los mayores logros técnicos de Hitchcock más allá de sus impecables relatos. Por una parte, fue uno de los primeros directores de cine que comenzó a preocuparse por los títulos iniciales de sus películas, pues Hitchcock quería empezar a contarle la historia al espectador desde el segundo cero. Por eso mismo, comenzó a trabajar con el magnífico Saul Bass, que se dedicaba a diseñar dichos títulos de inicio. Les recomiendo que revean y presten peculiar atención a los títulos de las películas de Hitchcock porque van a notar que en aquel simple primer minuto de video, bajo la consciente decisión de movimientos, elementos y colores, Saul Bass y Hitchcock nos resumen la historia que estamos a punto de vivenciar. Esto causó gran impacto en la audiencia, pues era algo más que nadie lo había hecho y Hitchcock traía a la luz.

Hoy en día, los títulos de inicio de las películas (salvo por las clásicas placas negras de Woody Allen) toman esta forma y se convierten en la sinopsis de lo que estamos por ver, así que si estamos lo suficientemente atentos a los títulos podríamos tener un indicio sobre la calidad del material que nos estamos aventuramos a ver. Y todo surgió con Alfred Hitchcock de la mano Saul Bass.

Otra de las características de Hitchcock, que también tiene su nacimiento junto con sus películas, es el plano secuencia del inicio del filme. Tomemos como ejemplo, “La ventana indiscreta”, la cámara comienza básicamente en el cielo, recorre toda la ciudad, cada negocio, cada contexto de este escenario donde ocurrirá esta historia en particular, nos da información sobre el barrio, la gente, la época y luego termina en una ventana, de todas las que hemos visto nos adentramos en una sola, la del fotógrafo L. B. Jefferies (James Stewart). Estos paneos que comienzan desde lo más lejos y recorren un sitio hasta llegar a la casa del personaje principal son el recurso más utilizado por las películas yankees más baratas básicas y aburridas. Pero imaginémonos, ver esto, en los años 40’ cuando Hitchcock tenía apenas diez años de trayectoria y ya superaba hasta los límites de la tecnología de la época para lograr poner en pantalla aquello que él deseaba.

En mi opinión,  el cine de terror toma sentido cuando el maestro de Hitchcock se preocupa por darle profundidad ahondando y exponiendo la psicología de sus personajes, es decir, no me resulta para nada interesante saber que hay un famoso jinete sin cabeza que aniquila personas durante 90 minutos, más si me interesa saber las historias de Hitchcock porque realiza un despliegue de juegos mentales que superan las expectativas de cualquier ser humano. Hitchcock tiene la magia de cambiarnos la historia en los últimos cinco minutos de cinta, como en el caso de “Vertigo” cuando nos damos cuenta que todo lo que sabía John Scottie Ferguson (el personaje principal) era una mentira que nos habíamos creído, al igual que el personaje.

Reconocido por sus 53 películas que son puro arte, Alfred Hitchcock también se hizo “famoso” por ser una persona atemorizante con la cual trabajar. Él mismo decía: "Los actores son como cabezas de ganado", pues no trataba para nada con gentileza a sus actores si no que los exponía a una vivencia de terror durante las fechas de rodaje. Aun así, todos morían por trabajar con él. Hitchcock, además de ser un gordo cascarrabias con mente medio macabra, se convirtió en el sinónimo del profesionalismo, la calidad, la excelencia, y básicamente representó durante toda su vida a la cima de la montaña a la que cualquier persona que trabajase en la industria del cine quería llegar.

Lucía Saavedra
(saavedra.luc@gmail.com)

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